Estados Unidos entre la ilusión y el miedo

por por Carlos Alzamora*
Obama vs. McCain
por Carlos Alzamora*

Mientras Barack Obama y Hillary Clinton prosiguen sus delicadas y complejas negociaciones –que comprenden incluso el pago de la deuda incurrida por Hillary en su fallida campaña- para reunificar al Partido Demócrata y presentar un frente único y sólido a la candidatura republicana de John McCain, las encuestas siguen dando ventaja al senador Obama. Lo que sigue de la campaña nos dirá si prevalecerá el íntimo deseo de los americanos de que su revolucionaria elección les permita recuperar el prestigio del país y el respeto del mundo o si, finalmente, se impondrán el arraigado prejuicio racial y la eficiente maquinaria de demolición del Partido Republicano.

Resuelta la incógnita de la postulación demócrata en favor de Barack Obama, queda la interrogante inmediata de la escogencia de su candidato a Vice-Presidente, cargo al que Hillary Clinton –que sale muy fortalecida de la campaña partidaria- ha venido aspirando, con el discreto apoyo de los dirigentes demócratas, que valoran la importancia de unificar el partido y asegurar los 18 millones de votos que ella obtuvo en su intento.

Paz fría en el sexto continentePero tener a Hillary en el círculo íntimo de la cúpula gubernativa es incluir, también, a Bill Clinton y todo el poder propio que lleva, lo cual podría ser demasiado para Obama y sobre todo para Michelle, su mujer, que no simpatiza para nada con Hillary por los golpes bajos que, estima, le propinó a su marido durante la campaña. Queda también, naturalmente, la selección del compañero de fórmula de John McCain, pero ese es un asunto de distinta dimensión.

La gran interrogante es, por supuesto, el resultado que arroje la elección de noviembre y que, de una u otra forma, marcará un hito crucial en la historia de Estados Unidos y en el futuro del mundo. La hazaña del senador por Illinois que, partiendo de la nada, decidió confrontar el poder de los Clinton y su temible maquinaria política en busca de la presidencia más su juventud, su privilegiada inteligencia, su carisma, su sensibilidad social y su integridad han conmocionado al país y han movilizado a los millones de jóvenes que, desencantados de los políticos tradicionales, se abstenían de votar, pero sobre todo ha ilusionado al pueblo norteamericano con la esperanza de que su elección y todo lo que ella representaría de cambio, de reconciliación, de superación y de cordial apertura al exterior pueda recuperar para Estados Unidos el respeto y la amistad de los pueblos y restaurar su imagen y su prestigio en el mundo.

Frente a esta poderosa corriente de renovación moral y política se alza el secular prejuicio racial que tan dolorosamente ha caracterizado una larga parte de la historia de ese país y que está vivo aún en sus sectores más conservadores, tradicionalistas y obtusos. Y es ese prejuicio el que la eficiente máquina destructiva del Partido Republicano –que en la última elección hizo del héroe condecorado de Vietnam poco menos que un traidor y de quien evadió el servir en esa guerra, un patriota- va a tratar de explotar en el campo de la seguridad nacional, induciendo en el electorado la desconfianza, el recelo y el temor ante quien presentará como un falso norteamericano, vinculado al islamismo e ingenuo y débil en política exterior, mientras que hará de McCain –prisionero de guerra en Vietnam durante cinco años- el héroe militar y el experimentado estadista que puede garantizar la seguridad del país ante la amenaza terrorista, que será revivida y agigantada para consumo del electorado independiente que, una vez más, decidirá la elección en Estados Unidos.

Paz fría en el sexto continenteLa campaña de demolición ya ha comenzado con su ola de rumores cuidadosamente dosificados y circulados por el Internet. Así, se sostiene que Obama no nació en Hawai sino en Kenya, que es musulmán, que su segundo nombre no es Hussein sino Mohammed, que en Indonesia asistió a una “madrassa”, las escuelas del radicalismo islámico, que cuando juró su cargo de senador no lo hizo con la mano sobre la Biblia sino sobre el Corán, que existe un video –que nadie ha visto- en el que Michelle despotrica contra los blanquiñosos en la iglesia del pastor radical del que Obama y su mujer abjuraron, etc., aunque eso es nada todavía frente a lo que los espera.

Pero, a diferencia de otras elecciones, Obama ha decidido no ignorar la campaña sucia sino combatirla activamente utilizando la nueva tecnología de la comunicación, y muy en particular el Youtube, y ha abierto ya un portal titulado “Combatiendo la calumnia” en el que recoge cada denuncia, la desmenuza y demuestra su falta de base y fundamento. El contraataque tiene, sin embargo, sus limitaciones frente a la realidad del racismo y a los temores por la seguridad nacional, que tan bien sabe explotar la trillada pero aún efectiva táctica republicana de citar continuamente el terror, Irak y el ataque del 11 de setiembre, e incluso de imaginar nuevos peligros para mantener vivo el temor, pero también para ocultar lo que la nueva generación considera los verdaderos problemas del momento –los económico-sociales- y así poder seguir alimentando la voracidad del complejo militar-industrial a costa del empleo y la salud del pueblo.

Porque por primera vez en la historia de este país un tercio de los blancos contempla la posibilidad de ser más pobres que sus padres, y también por primera vez la riqueza de la clase media disminuyó en 533 miles de millones de dólares al último trimestre del 2007. Y mientras el fantasma de la recesión sigue rondando al país, el alza de la gasolina impide a muchos hasta ir a misa y aumentan los precios de los alimentos, al tiempo que las guerras de Bush en Irak y Afganistán le cuestan a la nación 15 mil millones de dólares al mes.

Surge así en la nueva generación una actitud de abierta desconfianza y rechazo a los políticos tradicionales a quienes responsabiliza de haberles birlado los beneficios que les debió ofrecer la paz que siguió al fin de la guerra fría, En un país obsesionado por lo juvenil y que hace tiempo no recibe inspiración de sus líderes, Obama –que luce diez años menos que sus 46- resulta así el favorito de los jóvenes, de los blancos educados de la clase media, de los inmigrantes y naturalmente de los afroamericanos, pero no el de los blancos de la clase trabajadora, que sí apoyaron a Hillary, que se inscriben en los valores de la corriente conservadora.y tradicionalista y que son racistas.

La elección se convierte así en una alternativa entre lo viejo y lo nuevo. No en vano Mac Cain, con sus 72 años, le lleva 26 a Obama, la más larga diferencia entre dos candidatos en la historia del país.. Mientras sus críticos consideran que una victoria de McCain constituiría en la práctica un tercer período de Bush, Obama ha traído a la política una nueva inspiración, una gran ilusión y la fe en que él corregirá los errores e injusticias del presente y pondrá al país a tono con la realidad del mundo actual. Hasta qué punto el arraigado prejuicio racial destruirá esta ecuación nos lo dirá sólo la elección de noviembre, pero ese resultado será trascendente no sólo para Estados Unidos sino para el mundo, para nuestros países y para cada uno de nosotros, amenazados como estamos hasta con la ciega y criminal destrucción del planeta.

Las últimas encuestas le dan a Obama una ventaja de 6 puntos sobre McCain. Pero la matemática electoral viene apretada. Para hacerse de la presidencia, Obama tendría que ganar todos los estados que conquistó John Kerry el 2004 más uno o dos, lo que quiere decir agregar 18 votos electorales a los 252 que consiguió entonces Kerry. Pero la elección podría terminar siendo tan reñida que ambos podrían empatar con 269 votos electorales cada uno, en cuyo caso la Cámara de Representantes sería llamada a dirimir en una votación en la que la delegación de cada estado de la Unión sólo tiene un voto, lo que daría la ventaja a Obama pues los demócratas controlan más estados que los republicanos. Pero estamos muy lejos de esos momentos y expuestos a todas las contingencias de una campaña electoral, sobre todo cuando es sucia.♦



*DIPLOMÁTICO PERUANO. HA SIDO TRES VECES EMBAJADOR EN LA ONU (NUEVA YORK Y GINEBRA), EMBAJADOR EN WASHINGTON, SECRETARIO GENERAL ADJUNTO DE LA ONU, SECRETARIO PERMANENTE DEL SELA, NEGOCIADOR DE LA ATPDEA.