Le Monde diplomatique, edición peruana

Director
Fernando de la Flor A.

Director anterior
Harold Forsyth (Abril 2007- Junio de 2009)

Editor Asociado
Ignacio Basombrío Zender

Asistentes de la Dirección
Sofía Ballón
Gisela Luján Andrade
Karla Poggi de Bullard

Administrador y Coordinador
Jesús Véliz Díaz

Editor de Sección Cultural
Rodrigo Sarmiento Herencia

Consejo Editorial
Javier Pérez de Cuéllar
Carlos Alzamora
Fernando Carvallo
José de la Puente Radbill
Oswaldo de Rivero
Héctor Gallegos
P. Gustavo Gutiérrez
Baldo Kresalja
Pilar Koechlin
Mirko Lauer
Salomón Lerner Ghitis
Nicolás Lynch
Aldo Panfichi
Mario Pasco
Pepi Patrón
Luis Carlos Rodrígo Mazuré
Rafael Roncagliolo
Carolina Trivelli
Carlos Urrutia

Publicidad
Laura Baca
Email: lbaca@eldiplo.com.pe
Teléf.: (511) 9987-81725
José Desmaison F.
Email: jdesmaison@eldiplo.com.pe
Teléf.: (511) 9913-46769

Cómputo:
Vilma Sánchez Romero

Página Web:
Dennis Dávid Dávila Picón

Le Monde diplomatique es miembro del Consejo de la Prensa Peruana. Es una publicación de Altermundo Comunicaciones SAC
Av. José Pardo 741, 4to. Piso, Miraflores, Lima 18, Perú
Telf.: (511) 4456834; Telefax: (511) 4456871
Email: eldiplo@eldiplo.com.pe
URL: www.eldiplo.com.pe


Le Monde diplomatique, Francia

Fundada en 1954
Fundador:
Hubert Beuve-Méry
Presidente del Directorio y Director de Redacción:
Serge Halimi
Director Adjunto:
Alain Gresh
Director de Gestión:
Bruno Lombard
Jefe de Redacción:
Maurice Lemoine
Responsable de las ediciones internacionales:
Dominique Vidal

Directores anteriores: François Honti (1954-1972),
Claude Julien (1973-1990),
Ignacio Ramonet (1990-2008)

1-3 rue Stephen-Pichon,
75013 Paris
Tél.: (331) 53 94 96 21
Fax.: (331) 53 94 96 26
Secretaria@Monde-Diplomatique.fr
www.monde-diplomatique.fr

Buena Literatura: El desbarrancadero

por Editor
Editor


Fernando Vallejo. Editorial Alfaguara
194 páginas

A propósito de contar la historia de su madre -la loca le dice- quien parió veintisiete hijos; de su hermano Darío, homosexual declarado, quien murió de la enfermedad del siglo –el sida- y de su padre, Fernando Vallejo –autor y narrador a la vez- desbarranca, o sea, se va al precipicio, cae al abismo, buscando el final, la muerte.
Lo que llama la atención de la obra es su violencia verbal, la calificación exagerada, el insulto gratuito, la procacidad reiterada contra toda aquello que pueda representar al sistema. No hay nada de pudor, ni un poquito de vergüenza, algo de incomodidad.
Fernando Vallejo, el autor narrador, quien no se esconde, dice con todas sus letras que Dios es asqueroso, dudando de su existencia al permitir lo que ocurre en el mundo: dolor y horror sin razones. Dice, también, que el Papa Wotyla (Juan Pabvlo II) es un gusano; que su madre está desquiciada y que, al final, todo en esta tierra merece desprecio, salvo los animales. Para no hablar de lo que señala de su natal Colombia, que todo lo corrompe, sin esperanza.

Ahora bien, esta diatriba la expresa en el contexto de una historia de gran sufrimiento humano y mucho dolor filial; de desencuentros y envidias, mezquindades y no menos rudezas. Y es que el hermano Darío, enfermo terminal, no quería morir, pero murió. Sin suplicarle, sin embargo, le pidió que lo ayude a vivir pero no pudo. Y es que para eso estamos: para morirnos.

Lo que convoca el interés de esta historia, mejor dicho, de esta literatura, antes que la creación -que no lo es tanto- es la cólera manifiesta, el gozo de la diatriba, el placer del insulto; en una palabra, la búsqueda de la muerte.

Enviar un comentario nuevo

  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.

Más información sobre opciones de formato

CAPTCHA
This question is for testing whether you are a human visitor and to prevent automated spam submissions.
4 + 0 =
Solve this simple math problem and enter the result. E.g. for 1+3, enter 4.