Fernando Flores-Zúñiga. Fondo Editorial del Congreso del Perú
Este libro constituye un hito fundamental en la historiografía sobre Lima, porque muestra una faceta importante del pasado de nuestra ciudad: la íntima vinculación de lo urbano con lo rural, vigente desde la fundación de la capital virreinal hasta mediados del siglo XX. A partir de una meticulosa investigación en fuentes inéditas, Fernando Flores Zúñiga –sin duda, el mayor conocedor de la historia agraria limeña- nos ofrece un ilustrativo panorama del pasado de Lima, en el que la ciudad, de dimensiones pequeñas, estaba íntimamente relacionada con los valles circundantes. Las huertas, por ejemplo, supusieron el nexo entre ambos ámbitos, en un contexto en el que la ciudad se abastecía de todo lo necesario con las chacras que tenía a su alrededor.
La obra está referida específicamente a la relación de la ciudad con el valle de Huatica, y al progresivo surgimiento en ese valle de lo que serían los modernos distritos de La Victoria, Lince y San Isidro. Las numerosas y muy originales fotografías con que cuenta esta publicación nos ilustran de modo especial con respecto a lo que ha sido el crecimiento de nuestra ciudad sobre todo en el siglo XX. No pueden dejarse de apreciar con cierta nostalgia esas imágenes de una Lima proporcionada en cuanto a sus volúmenes, y tan distinta del panorama que hoy apreciamos en el centro de la ciudad. Era, en realidad, básicamente la Lima virreinal, en la cual no se habían trazado las grandes avenidas que hoy tenemos, varias de las cuales se diseñaron a costa de la destrucción de conventos, iglesias y edificios civiles antiguos. Esas destrucciones se dieron, fundamentalmente, entre las décadas de 1930 y de 1950, en un contexto en el que no se manifestaba la conciencia histórica que hoy en día lleva a muchos de nosotros a valorar el patrimonio monumental de nuestra capital. Libros como este constituyen una importante contribución para que esa conciencia histórica se siga afirmando.










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